El éxito empresarial se basa en la confianza, la transparencia y la información fiable.
Al mismo tiempo, las empresas se enfrentan actualmente a numerosos riesgos. Además de las infracciones internas, el fraude, las prácticas de competencia desleal, los riesgos de cumplimiento y los delitos económicos, también están adquiriendo importancia nuevas amenazas relacionadas con la inteligencia artificial, como los contenidos manipulados, la suplantación de identidad o los sistemas de fraude automatizados.
Las consecuencias pueden incluir importantes pérdidas económicas y un deterioro duradero de la confianza de clientes, empleados, socios comerciales e inversores.